Carta de un hijo a todos los padres del mundo.
Carta encontrada en la web "educar bien" y que resulta interesantísima por las verdades psicológicamente estudiadas que dice. Aunque esto siempre es teórico, general y lo "ideal", sería estupendo que todos los papás lo cumplieran o por lo menos lo intentaran, (yo lo intento).
Empieza así:
No me dés todo lo que te pido. A veces sólo lo hago para ver cuanto puedo conseguir.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a mí también y yo no quiero hacerlo.
No me dés siempre órdenes. Si en vez de eso a veces me pidieras las cosas, yo obedecería más rápido y me sentiría más a gusto.
Cumple tus promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si me haces parecer mejor que los demás, alguien vá a sufrir. Y si me pones por debajo seré yo quién sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decédete y mantente firme.
Déjame valerme por mi mismo. Si tu haces todo por mí, núnca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por tí, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y desconfiar de lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo no me exijas que te diga porqué lo híce. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estás equivocado, admítelo y mejorará la opinión que tengo de tí. Así me enseñarás a que yo también admita mis errores.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que lo haces con tus amigos. Que seamos familia no quiere decir que no podamos ser también amigos.
No me digas que haga algo si tú no lo haces. Yo aprenderé de lo que tú hagas pero núnca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema no me digas: "no tengo tiempo para tonterías" o "eso no tiene importancia".
Trata de comprenderme y ayudarme.
Y, por último, quiéreme y dímelo.
A mí me gusta oírtelo, aunque tú no creas necesario decirlo.


jenni dijo
Esa leccion la deberiamos aprender todo, no solo los padres, porque aunque no nos demos cuenta, todos siempre estamos rodeados de niños, y les enseñamos mal sin darnos cuenta, y tambien a los que no son tan niños.
3 Octubre 2006 | 11:03