Hoy he vivido una situación bastante curiosa. Me he dado cuenta de lo "rarita" que soy, o de las incoherencias que a veces le tocan a uno vivir.

Hoy he tenido que ir a misa, he tenido que aguantar una horita de sermón y todo lo que eso conlleva.
En fín que cuando más "integrada" estaba de repente me acuerdo del movil (como una no tiene costumbre de entrar en la iglesia pues tampoco tiene costumbre de apagar el móvil cuando entra). ¡¡OOstiaaa!! me he dado el gran susto, no veía el momento de que mi mano sumergida en mi gran bolso (llenito de trastos) llegase a coger el teléfono.

De repente me he acordado de la cancioncita que llevo como tono de llamada, nada más y nada menos que "Marilyn Manson".
Imagínate que me suena allí mismo...pues a lo mejor a alguien le daría igual pero...en plena iglesia en medio de una misa comprometedora, rodeada de gente comprometedora buuufff.. (y con los pleitos que tiene este tío con la iglesia, y dicen...reverendo del diablo) pá qué queremos más.
Por fín he encontrado mi mòvil y lo he apagado en décimas de segundo.
Me siento como si viviera una doble vida, o una triple o más o como si tuviese ochenta personalidades. Yo sé que sólo tengo una, pero debe ser un poco amplia.