Pienso con imágenes. Temple Granding
"Si pudiera chasquear los dedos y dejar de ser autista, no lo haría. El autismo forma parte de lo que yo soy". "He encontrado mi lugar en el gran continuo".
Cada vez se diagnostica más el síndrome de Asperger leve. En los numerosos congresos sobre autismo a los que asisto, observo cada vez más niños muy inteligentes que reciben este diagnóstico. Algunos de ellos deberían estar en clases de niños superdotados en lugar de recibir educación especial.
Diane Kennedy fué de las primeras en escribir acerca de la confusión del síndrome de Asperger. Personas a las que antes calificaban de obsesas con las ciencias o la informática, ahora son diagnosticadas de síndrome de Asperger.
Un autista tolera mejor el contacto si es él quién lo inicia. Cuando nos tocan inesperadamente, solemos apartarnos, porque nuestro sistema nervioso no tiene tiempo para procesar la sensación. A algunos niños autistas les encanta meterse debajo de los colchones, envolverse en mantas (aunque estén empapados en sudor) o introducirse en lugares estrechos. A los seis años me envolvía en mantas, y me metía debajo de los cojines del sofá, porque la presión me relajaba (es curioso pero cierto).

