Chueca. Jueves. Diez treinta de la noche.
Nos sentamos en una terraza de la plaza de Chueca, se está de cine, hace una noche buenísima y el ambiente es genial. Llega una moto impresionante, tipo Harley Davinson y se bajan dos tías más impresionantes y que conste que no me gustan las mujeres.
Es genial, hay todo tipo de gente. Hay puestos en la calle (me encantan) miro y remiro. Me compro un collar (que no sé si me pondré) y unos calcetines que me chiflan.
Después vamos a un bar, no sé cómo se llama, entra "el Richard" (de siete vidas)y nos reímos nerviosas.
Voy al servicio con una de mis amigas (la cerveza es lo que tiene) y curiosas vemos que hay primero un lavabo donde se juntan todos los sexos y tendencias y después yá un baño de "hombres" y otro de "mujeres". La puerta es como las del oeste y me quedo fuera esperando a que salga. En ese momento entran en la "antesala" del baño, "el Richard" y otro hombre (que no me atrevería a jurar quién es), se cruzan las miradas,me dá verguenza (no sé donde leches están los dos puntitos de la"u") y me pongo de espaldas. Se me ha quedao cara de imbecil pero no me la van a ver. Hay un platito con caramelos (cosa graciosa por que el bareto es de lo más normal) y cojo uno para disimular. Quieren liar a alguien. No me importa.
Por fín se van y sale mi amiga. Nos vamos hacia la entrada, pero por el camino hay dos tías besándose que se colocan en medio y no podemos pasar. Ya hasta las narices del espectáculo, que no me incomoda en absoluto pero que tampoco voy a contemplar más de un minuto, (parecían disfrutar de cortarnos el paso y que tuviéramos que estar allí mirándolas) les pido paso... por fín.
Fué una noche de lo más entretenida, nos reímos bastante, al fin y al cabo eso es de lo que se trata ¿no?.

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