Existen dos razones...
Una fácil de explicar pero la otra un poco más dificil.
Abrimos un blog pensando...que vá a ser algo que nos libere de normas sociales y presiones sociales pero acabamos igual de atrapados que antes (en realidad yó no lo abrí por eso, fué más bien por otra causa, que para variar, no voy a especificar aquí ni ahora) pero sí que tenía la seguridad de que iba a decir todo lo que me diera la gana...no ha resultado así.
Una solución podría ser abrir quince blogs (ir de uno a otro), seguro que mucha gente lo hace, yo todavía no creo que sea lo que quiero.
La conclusión es que acabamos sin poder expresar líbremente lo que queríamos, osea que estamos como al principio.
Esta sería la explicación a la razón más fácil.
Ahora viene la más dificil. Hablamos de cosas que no desaparecen en el aire, si no que quedan escritas para "siempre" de las que tendríamos que retractarnos si en un futuro fuera necesario o de las que hacernos responsables. Es por esta misma razón por la que guardo sin publicar treinta y cuatro borradores.
Por eso usamos la ambiguedad, así por lo menos nada queda claro, y podemos darle cualquier interpretación si después lo creemos conveniente.
Hay cosas que no se pueden hacer evidentes...por que no se puede. Por ejemplo: Me ha salido un grano en el culo y estoy tan molesta que no me puedo sentar. Y expreso: algo me condiciona y no me deja ser feliz. O incluso mejor al revés: Algo me condiciona y no me deja ser feliz y digo que me ha salido un grano en el culo y no puedo ni sentarme.
A esto me refiero cuando digo que lo pienso justo después... ¿justo después de qué? Justo después de que yá haya ocurrido. Pues... estamos otra vez en el principio.
Las ensoñaciones son como juegos mentales, además no tienen límites, sólo los que nosotros queramos poner.
Me gusta el color azul y me gusta compartirlo...







sansar dijo
Si y no.
Si, porque creo que nuestra identidad digital es una prolongación de la real y, a medio plazo, desarrollamos roles parecidos a los que nos acompañan fuera. Al final, el blog es un espejo de lo que realmente somos.
No, porque, al menos en mi caso, he ido expresando a lo largo de estos casi dos años, lo que pensaba libremente. Es cierto que a veces he reprimido según que cosas, pero era más bien por coherencia con la línea que lleva el blog. De todas formas, suelo leer bastantes blogs y hay de todo. También uno se debería preguntar qué usos hace de él. Los hay que lo tienen como diversión, otro como válvula de escape, otros para reforzar un interés literario, o por vanidad, para relacionarse, para ligar...
Pienso que donde más se da esa autocensura de la que hablas es en los comentarios. La mayoría son bienintencionados y aportan poco más que un peloteo vacuo que se vuelve recíproco. Cuando algo no gusta, se suele optar por no comentar o hacerlo de manera anónima. Así he ido viendo bloggers que han cerrado el chiringuito hartos de tanta insustancialidad. Claro que, vuelvo a repetirme, uno debe preguntarse sinceramente qué busca en todo esto.
Por otro lado, sobre los comentarios, muchas veces resulta difícil hacer uno bueno porque el tema propuesto de tan obvio no deja margen para desarrollar un comentario atractivo y acaba por ser un glosa almibarada al autor. Mis comentarios suelen ser cortos, pero siempre "intento" que tengan un toque personal.
Sobre tus 34 borradores, siento una gran curiosidad por leerlos, ya que tengo la sensación de que dicen mucho de ti.
Los eufemismos, las ambiguedades, las metáforas no tienen porqué ser negativ@s. Utilizad@s con mesura, añaden un plus a lo que explicas. Otra cosa es que uno no sepa decir las cosas si no es dando rodeos y más rodeos. Pero esa es otra historia, no?
me ha gustado tu post ;)
bss
29 Septiembre 2007 | 04:21 PM